sábado, 5 de abril de 2008

Necesario Entendimiento

Publicado en el diario El Peruano, de Lima-Perú, el 06 de Marzo de 2008

COLOMBIA-ECUADOR

Necesario Entendimiento

Ricardo Sánchez-Serra.
Periodista
De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, las controversias entre los países deben ser resueltas por medios pacíficos. En este campo debe incluirse el confuso episodio de las muertes del líder terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Edgar Devia alias “Raúl Reyes”, y otros secuaces, por parte de las Fuerzas Armadas colombianas en territorio ecuatoriano.
El gobierno del presidente Rafael Correa tiene razón al referir que su país tiene derecho a su integridad territorial, por lo que califica de agresión la incursión colombiana. Ello de acuerdo con la Resolución N° 3314, del 14 de diciembre de 1974 de las Naciones Unidas.
Pero para que sea válida y plena la postura de Ecuador tiene que tener presente otra norma, la Resolución N° 2625 del 24 de octubre de 1970, también de la ONU, que textualmente señala: “Todo Estado tiene el deber de abstenerse de organizar o fomentar la organización de fuerzas irregulares o de bandas armadas, incluidos los mercenarios, para hacer incursiones en el territorio de otro Estado.”
En dicha resolución se incluye, asimismo, que: “Todo Estado tiene el deber de abstenerse, de organizar, instigar, ayudar o participar en actos de guerra civil o en actos de terrorismo en otro Estado, o de consentir actividades organizadas dentro de su territorio encaminadas a la comisión de dichos actos, cuando los actos a los que se hace referencia en el presente párrafo impliquen el recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza.”
Entonces, respetos guardan respetos. Colombia es agredida por las FARC, en este caso, desde territorio ecuatoriano, por lo que le asiste los derechos a la legítima defensa y a la autoprotección, que son principios consagrados en el derecho internacional.
Un comunicado del gobierno del presidente Álvaro Uribe refiere que “los terroristas, entre ellos Raúl Reyes, han tenido la costumbre de asesinar en Colombia e invadir el territorio de los países vecinos para refugiarse. Muchas veces, Colombia ha padecido estas situaciones que estamos obligados a evitar en defensa de nuestros ciudadanos”.
También es preocupante la información divulgada en Bogotá –obtenida de una de las computadoras incautadas a las FARC–, de que el ministro ecuatoriano de Seguridad Interior y Externa, Gustavo Larrea, se reunió en nombre de Correa, con el extinto líder terrorista y plasmó compromisos con las FARC. Esta denuncia debe ser aclarada.
Las palabras del presidente Alan García resultan providenciales al pedir a ambas naciones serenidad y que sus diferencias se solucionen con un mecanismo de entendimiento bilateral, mejor que los de la CAN, la OEA o el Consejo de Seguridad de la ONU.