martes, 2 de agosto de 2016

Discerniendo al cardenal Cipriani

Publicado en la web de la FEDERACIÓN DE PERIODISTAS DEL PERÚ
http://fpp.org.pe/2016/08/03/discerniendo-al-cardenal-cipriani/

Discerniendo al cardenal Cipriani

Ricardo Sánchez Serra

Los enemigos de la Iglesia católica están al acecho de cualquier guiño que realice el arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani. Intentan no dejarlo trabajar, lo malinterpretan, lo “traducen”, y en esa campaña de desinformación varios medios se prestan para desprestigiarlo.

La Iglesia siempre presenciará los cadáveres de sus perseguidores, es un pensamiento que he repetido varias veces. Los enemigos de la Iglesia también están dentro. “Satanás se disfraza como ángel de luz.  Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen…”, nos dice Corintios.

En este sentido lo que más duele y decepciona es que los mismos católicos critiquen a su pastor. Es natural porque o son infiltrados, están desinformados o los lleva la corriente ateo-apóstata. Que lo hagan los de afuera es su lógica anti-Iglesia y anti-vida.

El cardenal Cipriani es muy sensible, como todo pastor, al tema familia y vida. Es una persona que alza la voz muy fuertemente para que el pueblo católico reaccione y no sea engañado con galimatías por embusteros expertos en disfrazar el mal en bien.



Él siempre llama la atención a los padres para que cuiden más a sus hijos, dialoguen más con ellos, estén más cerca, sean su guía en todo momento: “ edúquenlos en buenas costumbres, con valores”, eso es lo que continuamente aconseja.

Cuando ocurrió el incendio en la discoteca Utopía, aparte de lamentar lo sucedido, llamó la atención de porqué las fiestas empiezan tan tarde y que los padres deben estar vigilantes. Tres de la mañana ¿es hora para divertirse? Acaso el cardenal ¿no se está preocupando por los jóvenes? ¿Me van a decir atávico por eso? En nuestra época las fiestas comenzaban a las 22.00 horas y terminaban a 01.00 horas a más tardar. ¿No es una hora más o menos razonable? Los padres están perdiendo autoridad o se están dejando llevar por el mal concebido modernismo.

¿Y la responsabilidad de los hijos? ¿Es justo que los padres no duerman hasta que a ellos les dé la gana de llegar a casa? ¿Se tienen que dejar llevar como marionetas por los amigos? Los hijos están en formación, los padres deben direccionarlos, por lo que tienen gran responsabilidad en lo que les suceda.

En el caso de las niñas y jóvenes, los programas de TV basura están malacostumbrando a que se vea natural todo lo que se presenta. Los padres no están al costado todo el tiempo de los hijos para aconsejarlos, por lo que se les está maleducando y viendo como normal lo que se exhibe. La inmoralidad está en aumento, los gays están invadiendo la TV, con el apoyo de conductores, directores y programadores en una malentendida solidaridad o liberalismo. ¡Qué daño hacen a las mentes en formación!

El cardenal, como pastor de la Iglesia, recordó que existe una ideología que quiere dañar la dignidad de la mujer y que es tarea de los medios de comunicación, los colegios y los padres de familia inculcar el respeto y la igualdad de los seres humanos:

“Mujeres, recuperen el respeto a no ser usadas como carnicería en la televisión. Su cuerpo no es una atracción puramente sexual. Esos medios de comunicación que constantemente difunden violencia, violencia contra la mujer y ese abuso del cuerpo como atracción física, carnal en horarios y de maneras muy sutiles”, dijo en su programa Diálogo de Fe en RPP.

Muy cierto. Es más, hay padres irresponsables que visten o dejan vestir a sus hijas, pequeñas y jóvenes, con vestimentas inadecuadas: escotes y minifaldas escandalosos. ¿Esta es la modernidad? “¡Déjennos ser mujeres del siglo XXI!”, leí en las redes que le piden al cardenal. ¡Qué ridiculez! Los valores y principios no cambian.

El violador es un delincuente, no lo provoquen más.


Y que los hipócritas no critiquen al cardenal. Tiene toda la razón.