miércoles, 1 de febrero de 2017

La Cancillería peruana da vergüenza

Publicado en La Razón, de Lima-Perú, el 1 de febrero de 2017

Federación de Periodistas del Perú
http://fpp.org.pe/2017/02/01/ppk-nombra-como-embajadora-en-argentina-a-decoradora/

La Cancillería peruana da vergüenza

Ricardo Sánchez Serra

Por fuentes de la Cancillería de Argentina me acabo de enterar que el gobierno peruano ha decidido designar como embajadora del Perú en ese país, a Maki Miró Quesada, de profesión decoradora, remplazando al diplomático de carrera, embajador José Luis Pérez Sánchez-Cerro, quien se desempeñó como secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Si bien las comparaciones son odiosas, la opinión pública acababa de criticar muy fuertemente al gobierno del entonces presidente Ollanta Humala, por haber nombrado a la ginecóloga de su esposa -Nadine Heredia- Cristina Velita Laboureix, como embajadora del Perú en Francia.

Se pensaba que, con la nueva conducción de la Cancillería por parte de prestigiosos diplomáticos como Ricardo Luna Mendoza y como su vicecanciller, Néstor Popolizio, el Ministerio de Relaciones Exteriores tomara un rumbo profesional y más aún, en el caso de Argentina, un país geopolíticamente importante para el Perú.


                                                 La Cancillería está de cabeza

Es conocido que del 100 por ciento de embajadores, que nombra el gobierno, el 20 por ciento pueden ser embajadores políticos, el resto, tienen que ser embajadores de carrera. Pero creemos que es deber de la Cancillería de aconsejar lo más conveniente para los intereses del Perú. Y en algunos casos, como este, ponerse firme.

No se trata, por favor, de minimizar una profesión frente a otra. Todo trabajo y profesión es digno. No conozco a la señora Miró Quesada –que incluso señalan que vive en Buenos Aires- al igual que la señora Velita que tenía como residencia París, pero ¿no creen que Argentina merecía un diplomático de alto nivel?


                                                                        ¿Con la madrina?

Y peor aún, que sacan a un embajador que aún no había cumplido su tiempo de servicio en el exterior y lo tratan como a una marioneta, es decir, lastimándolo. Pérez Sánchez-Cerro se había desempeñado como embajador en Alemania, España y Colombia y no merecía ese trato.

Este modo de actuar de la Cancillería asombra, es una vergüenza y causa indignación.

El Gobierno del presidente Macri, si se aprecia, no debe otorgar el “plácet”


@sanchezserra