jueves, 31 de octubre de 2013

El Perú rinde homenaje a Wallenberg

Publicado en el diario LA RAZÓN, de Lima Perú, el 31 de octubre de 2013

Y en GENERACCION: http://www.generaccion.com/noticia/191812/peru-rinde-homenaje-wallenberg

El Perú rinde homenaje a Wallenberg

Por Ricardo Sánchez Serra

El próximo lunes la Municipalidad de San Miguel, los países de Israel y Suecia inaugurarán en la Costa Verde el parque Raoul Wallenberg.
 

Ello reviste especial significado porque Raoul Wallenberg, personaje y héroe universal, fue un gran defensor de los derechos humanos: salvó cien mil judíos de morir a manos de los nazis, cuando desarrollaba su labor diplomática en la Embajada de Suecia en Hungría durante la Segunda Guerra Mundial. Si se quiere entender mejor es el “Schindler” (hecho popular por el filme “La lista de Schindler” de Steven Spielberg) sueco.
 

Wallenberg, poniendo en riesgo su vida, expidió miles de salvoconductos a judíos húngaros haciéndolos pasar como suecos pendientes de repatriación. Además, colocó la bandera de Suecia en numerosas casas de refugio judías, para evitar así los allanamientos y que se los lleven a campos de concentración. Fue apoyado por el diplomático suizo Carl Lutz.

Parece fácil el relato, pero los numerosos peligros que pasó, los enfrentamientos con las autoridades húngaras pro nazis, atentados y hasta tuvo que sobornar para continuar con sus pasaportes salvoconductos. Se enfrentó nada menos que a Adolf Eichmann, responsable de la “solución final”. Todo escrito queda corto ante los detalles de su historia para salvar vidas.

Falta esclarecer su muerte. Cuando las tropas soviéticas liberaron Hungría, Wallenberg, sin explicación alguna, fue arrestado y enviado a distintas prisiones como Lubyanka, en donde se dice que murió en 1947. Pero sobrevivientes de los centros carcelarios aseguran haberlo visto vivo en la década del ´50.

A pesar de diversas gestiones diplomáticas de Suecia, Estados Unidos y otras organizaciones los soviéticos se aferran a que murió en prisión en 1947. Se espera que se sigan desclasificando documentos de los servicios de inteligencia soviéticos que esclarezcan lo que ocurrió con Wallenberg, como ya se determinó quienes fueron los responsables de la matanza de miles de oficiales polacos en Katyn y que en un principio por la campaña de desinformación comprometía a los nazis y hoy se sabe que fue el ejército soviético.

En varias partes del mundo se han construido monumentos al diplomático sueco para perennizar su obra en defensa de la vida, así como bustos, colegios y placas en su honor. Hay filmes que retratan su vida. Le fue concedido el reconocimiento del gobierno de Israel como Justo entre las naciones”.

Por ello es muy acertada la iniciativa del alcalde Salvador Heresi de construir un parque a un héroe del Holocausto y un homenaje a los países de Israel y Suecia, cuyas relaciones diplomáticas, políticas y comerciales con el Perú son de las mejores y la amistad se estrecha cada vez más y estamos identificados más aún por la defensa de los derechos humanos.

Señala el Talmud que “aquel que salva una sola vida, salva al universo entero” y su testimonio de vida, su coraje, su hazaña, es un ejemplo para todos. Necesitamos muchos Raoul Wallenberg.

jueves, 24 de octubre de 2013

Se deben restablecer las relaciones diplomáticas con los saharauis

 




Se deben restablecer las relaciones
diplomáticas con los saharauis

Por Ricardo Sánchez Serra*

El Consejo Peruano de Solidaridad con el Pueblo Saharaui y numerosos adherentes enviaron un memorial, hace unos días, al Presidente Ollanta Humala Tasso, en el que se le solicita se restablezca las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y ayuda humanitaria para los campamentos  saharauis de refugiados de Tinduf en Argelia.
El hecho es de suma importancia para mantener la paz en el norte de África y para que el Perú reafirme los principios que guían a nuestra diplomacia, que son el respeto al Derecho Internacional, en especial a la libre determinación de los pueblos y a las resoluciones de la ONU sobre descolonización y defensa de los derechos humanos.
El Sáhara Occidental está considerado por las Naciones Unidas como un territorio no autónomo, pendiente de descolonización. España es la potencia administradora –aún reconocida por la ONU- que cedió ilegalmente ese derecho a Marruecos y Mauritania en noviembre de 1975, que ocuparon el territorio motivando que la población saharaui huya hacia la frontera con Argelia, estableciéndose en los campamentos de refugiados de Tinduf.
Luego de la salida del último soldado español, el Frente Polisario, único representante del pueblo saharaui reconocido por la ONU, fundó la RASD el 27 de febrero de 1976, en los territorios liberados. Se debe aclarar que no tiene un gobierno en el exilio, porque para ser considerado un Estado, debe tener gobierno, territorio y población, requisitos indispensables que ostenta.
Desde esa fecha más de 80 países han reconocido a la RASD, entre ellos el Perú en 1984, en el gobierno del Arq. Fernando Belaunde Terry. En 1986 el primer embajador saharaui presentó sus cartas credenciales. Pero, en 1996, se suspendieron las relaciones diplomáticas –no el reconocimiento- con la RASD, en forma unilateral e injusta. En esos días llegó a Lima el canciller saharaui, no siendo ni siquiera recibido en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Algo raro había bajo la alfombra.
Van casi 38 años que los saharauis viven en campos de refugiados, en el desierto, esperando que las NNUU disponga su libre determinación que no llega, estancamiento que parte del desinterés de muchos países. La crisis económica internacional hace que haya disminuido sustancialmente las donaciones de alimentos y medicinas.
En el plan de gobierno del presidente Humala figura el apoyo al pueblo saharaui, en su capítulo “Solidaridad Internacional”. Es menester que cumpla su promesa. Ello contribuirá al proceso de paz. En otros países conviven, sin problemas, las embajadas marroquíes y saharauis: México, Sudáfrica, Argelia, Uruguay, Bolivia, Panamá, Ecuador, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, son solo unos ejemplos. ¿Por qué en el Perú no puede existir también esa igualdad?

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Ceder a extorsiones?

Publicado en el diario LA RAZÓN, el 10 de octubre de 2013


¿Ceder a extorsiones?

Por Ricardo Sánchez Serra

Existen instituciones legales y no legales, algunas ONGs que piden a empresas públicas y privadas, municipios, regiones o al propio Estado hacerles un trabajito que estudie el nivel de contaminación del río, del mar, de la selva, o cómo va la señal de un medio en Pasco, en Carabayllo.

También otras que se encargan de ver el nivel de aceptación de las autoridades, el recojo de la limpieza, el avance de las obras, la atención al público, etc.

Igualmente, ciertas asociaciones que quieren premiar a un presidente de directorio o alto ejecutivo de una empresa o a la misma empresa o a alguna autoridad o embajador extranjero, les envían una carta haciéndoles partícipes que han sido galardonados con una distinción “x” y que la ceremonia se realizará en tal o cual fecha. Y en la entrevista muestran mucha alegría y cortesía, pero cuando el honrado agradece y pregunta detalles, le dicen que el premio vale 400 soles y que tiene que comprar una o dos mesas en el restaurante con 10 comensales en cada mesa y que cada uno cuesta 100 soles, pero que el premiado no paga, como si fuera una ganga. ¡Qué desfachatez!

 

No generalizo, estoy diciendo algunas organizaciones, no todas las organizaciones, por si alguna se siente afectada. Ahora también hay organizaciones y organizaciones. Unas de prestigio otras de dudosa reputación.

Algunos acceden por la necesidad de obtener honores, galardones, que engruesen su currículo o que su compañía sea reconocida. Pero también tienen que optar por alguna organización de prestigio, que tiene premios tradiciones desde hace varios años y que no se ponga en duda su reputación. Me contaron que más de una entidad o embajada fue hasta estafada.

Es, pues, cuestión de cada empresa decidir si entra en ese juego o no. Pero se está viendo que cuando una corporación no accede a la premiación o a algún trabajito, algunas de esas firmas “premiadoras” critican en los medios por algún tema el accionar de tal o cual institución o personaje, o favorecen con descaro a la competencia, que posiblemente los contrató. Y eso tiene un nombre: extorsión.

Incluso, por transparencia, las empresas de prestigio no deberían organizar algún concurso, competencia o evento de premiación, si participan instituciones que las hayan contratado. Eso sería justo y ético.

Lo contrario sería en  palabras de Al Capone: “Puedes conseguir más con una palabra amable y una pistola, que con solo una palabra amable”.