miércoles, 12 de agosto de 2015

Sistema de partidos políticos, desgracia nacional

Publicado en el diario LA RAZÓN, de Lima-Perú, el 12 de agosto de 2015

http://larazon.pe/opinion/35592-sistema-de-partidos-politicos-desgracia-nacional.html/

En GENERACCIONhttp://www.generaccion.com/noticia/203565/ricardo-sanchez-serra-sistema-partido-politicos-desgracia-nacional

En web Federación de Periodistas del Perú: http://www.fpp.org.pe/sistema-de-partidos-politicos-desgracia-nacional/

PERUUNFORMA.COM: http://peruinforma.com/opinion-2/sistema-de-partidos-politicos-desgracia-nacional-por-ricardo-sanchez-serra/


Sistema de partidos políticos, desgracia nacional


Ricardo Sánchez Serra

Resulta francamente lamentable que Gana Perú, partido del gobierno, haya perdido 16 congresistas. No voy a incidir en los motivos, algunos tal vez justificables y la gran mayoría con cálculos electorales ante la cercanía de los comicios generales.

La excusa, la misma: “soy fiel a mis principios y no al partido”, “soy leal a mis promesas, no a personas”. Pero ¿cuánto es cierto y cuánto son galimatías?

Igual sucedió con Unidad Nacional de Lourdes Flores y con la Alianza para el Gran Cambio de Pedro Pablo Kuczynski. Luego de elegidos al Congreso “si te vi, no me acuerdo”. La “desintegración” no solo es oficialista.



El gobierno de Humala se termina, los políticos buscan la supervivencia. Dicen que los políticos, son como los toreros: nunca se retiran; y si mueren -que nunca mueren- resucitan.

Se transforman, como el pulpo mimo de Indonesia, que se convierte en cangrejo, medusa o serpiente. O se creen el dios Zeus, que se conmutó en cisne para seducir a Leda; o son como Loki, el dios del engaño, que se permuta en caballo o salmón. El arribismo qué mal hace a la democracia.

Los tránsfugas y los “outsiders” son la consecuencia del desastroso sistema de partidos políticos que impera en el Perú. No hay una ley adecuada. Los propios partidos se desacreditan con sus tramposos comicios internos, dejando de lado la aparición de nuevas figuras políticas.

Los viejos líderes –o sus nuevos dirigentes- no quieren perder el poder, ya les sedujo y les encantó, en el sentido mágico de la palabra, por lo que cambian los estatutos, manejan la asamblea de manera corrupta: comprando votos, prometiendo puestos, o incluyendo directivos de comités inexistentes.

Además, se invita para integrar las listas a personajes oscuros, pero con cierto arraigo popular, o que tienen dinero, sin importar sus valores o principios. Esa es nuestra realidad y los grandes culpables somos también los electores, que escogemos mal a los congresistas que nos representan y nos quejamos por los escándalos que provocan, olvidando que nosotros los favorecimos. La historia se repite y lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan.

El voto preferencial fue una medida circunstancial, ante la tiranía de los partidos. Debe abolirse, sí. Pero tendremos que exigir que impere la democracia interna y la decencia en los partidos, que no existe.

Se debe tomar en cuenta, asimismo, lo que señala la encuesta de Vox Populi: “La crisis profunda de la política, debido a la falta de valores políticos y la corrupción sistemática, lleva a que una mayoría (74%) considere que sería positivo que personas con valores religiosos estuvieran en el gobierno”.

Otra monstruosidad es la existencia de agrupaciones políticas que son “vientre de alquiler”, gran negocio de sus propietarios, quienes se vuelven millonarios luego de cada elección. Tiene que verse la forma que desaparezcan estos aventureros.

Y, por último, para el fortalecimiento de los partidos, la valla electoral debe elevarse y en caso de alianzas debe multiplicarse el porcentaje, para evitar que las agrupaciones “enanas” se junten solo para superar la valla. Además, poner algún tipo de requisitos, para que una vez ingresados al Parlamento no se desintegren.

Twitter: @sanchezserra