miércoles, 6 de abril de 2011

Respetos guardan respetos



Publicado en la Revista El Bosque. Marzo 2011

Por Ricardo Sánchez-Serra*

El Bosque se ha caracterizado por ser un club familiar, en donde la gran mayoría se conoce, comparte deportes y otras aficiones. Tal convivencia estrecha aprecios, une la familia y da oportunidades para entablar nuevas amistades.

En lo personal los asociados cultivan competitivamente los deportes o los practican para mantener una vida sana y en general para un buen desarrollo personal. Estar en las sedes de El Bosque “desestresa”, uno respira otro aire, se encuentra en otro ambiente fuera del trabajo y de la ciudad. En realidad tonifica el espíritu y recarga la mente.

Es muy lindo ver crecer a los chicos, jugar con ellos. Participar en el campamento y en los eventos culturales. ¿Saben qué? Cada día amo más al club, del que gozo desde los 10 años y ya me voy por los 30 años de asociado y a punto de ser vitalicio.

Entonces, para vivir en armonía, para que la convivencia sea un éxito es necesario respetar las normas del club. Respetos guardan respetos. La libertad de uno termina cuando empieza la del otro. Los derechos de uno terminan cuando empiezan los derechos del otro.

Está, por ejemplo, prohibido el ingreso de mascotas y si alguien lleva la suya debe dejarlo en la perrera. Asimismo, debe respetar las colas para recoger las colchonetas, para subir a los botes, para adquirir los helados, o el menú.

También respetar el turno de las canchas, los estacionamientos de los bungalows. ¡Cuántas veces han ocurrido quejas porque los invitados o socios se estacionan mal! Tirar la basura en los tachos. No arrojar desperdicios a la laguna. Cuidar el medio ambiente. Ante alguna diferencia con otro asociado usar la cordura. Escoger bien a los invitados que llevan, porque el asociado se hace responsable por ellos.

Igualmente, presentar siempre su carné al ingresar a las sedes. Uno no debe molestarse si el guardabosque se lo pide, por más que sea “muy conocido”. Tampoco debe alquilar un bungalow y dárselo a otro socio –que no está al día- y, peor aún, a un invitado.

Como se sabe el club es muy flexible cuando el asociado lleva un invitado. En otros clubes no hay cupos, pagan de todas maneras (y sumas mucho más elevadas) e incluso a un mismo invitado sólo lo puedes llevar una sola vez al mes, o prohíben llevarlos en feriados.

Muy importante es estar al día en las cuotas. Es lamentable que cerca del 50% de los socios estén morosos. Debido a ello, el club se perjudica y no puede modernizarse más o hacer más obras, con el riesgo que en el futuro puedan subir las cuotas. Me da pena que a muchos asociados se les haya publicado sus claves y dejen de pertenecer a esta gran familia.

Respetar las normas y las reglas facilita la convivencia y el espíritu del club perdurará a través de los tiempos. Todos tenemos los mismos derechos y deberes. Los directivos del club no hemos sido ungidos, sino elegidos para servir. Somos los primeros servidores del socio, más que un guardabosque, empleado u obrero.

*Director-Vocal.
Email: sanchez-serra9416@hotmail.com