miércoles, 13 de mayo de 2015

Cipriani, el Papa y la ciencia ficción

Publicado en el diario LA RAZÓN, de Lima-Perú, el 13 de mayo de 2015

Cipriani, el Papa y la ciencia ficción


Ricardo Sánchez Serra

Como este año el Papa va a Estados Unidos e imprevistamente a Cuba, y hará una gira por Ecuador, Bolivia y Paraguay, ya nuestros politólogos y periodistas de la izquierda jurásica (a Pepe Barba Caballero tampoco le gusta que les digan caviares, sino directamente comunistas) presuponen que Francisco no viene al Perú, por no ver al Cardenal Juan Luis Cipriani.




La lógica de nuestros jurásicos amigos, es cómica y extravagante. Su odio y animadversión al Arzobispo de Lima los hace escribir cualquier cosa, como este invento de narrador de cuentos de cuarta. Al tener ese deseo reprimido de hacer daño y ya lo exteriorizaron, se sienten ahora felices, dichosos, de mala entraña y tienen su coro de ilotas que les festejan y pero aún, les creen.

Les revienta que Cipriani sea el líder de la Iglesia Católica peruana que continuamente levante la voz y los enfrente en defensa de la vida y salvaguarde, cuantas veces sea necesaria, la doctrina correcta y prístina de la Iglesia. ¡No al aborto! ¡No a la unión gay! Punto.

Les duele que esté en comunión con El Vaticano y con el Papa Francisco. Hay que recordar que desde que asumió el Trono de San Pedro, ya estos agoreros profetizaban que lo jubilaría, se lo llevaría a Roma o lo colocaría en la congeladora. Nada de esto ha sucedido, para su desgracia y golpeados corazones. Más bien, lo ha promovido, dándole cargos en la curia romana.

Muchos de estos iluminados, que se dicen católicos porque simplemente fueron bautizados y nada más, no son practicantes, son ¡apóstatas!, porque no hay católico que apruebe el asesinato (aborto), ni el remedo de matrimonio gay. Sin embargo, expresan, “yo, como católico opino….”.

En la Iglesia Católica no hay librepensadores. Si los hubiera, estarían fuera. La doctrina es una. Los sacerdotes deben estar en comunión con su jerarquía, sino que formen su secta.
Las continuas derrotas de los abortistas y de los promovedores gais, los están desesperando y raciocinan pavadas. La Iglesia es una y siempre ha presenciado los cadáveres de sus perseguidores.

Francisco ha mostrado su deseo de venir al Perú. Lo anunció el propio Cardenal Cipriani. Tendrá problemas de agenda, hay que esperar nomás. Ya vendrá y lo esperaremos con júbilo. Como antecedente, San Juan Pablo II vino al Perú en dos oportunidades.


Si fuera cierto lo que fantasean los izquierdistas jurásicos, el Papa no se habría reunido varias veces con Cipriani en Roma. Y esa deducción errónea habría que aplicarla también a otros países a dónde Francisco aún no va. Los cardenales de Chile, Argentina, Uruguay, Colombia y Venezuela –por mencionar los más cercanos- estarían nerviosos porque el Papa tampoco los querría ver. Lógica de aprendices y diagnóstico que el hígado invadió el cerebro.