miércoles, 1 de febrero de 2012

La decisión más grande de Escocia en 300 años

Publicado en la revista JUSTO MEDIO, de Lima-Perú, enero 2012


Referéndum por la independencia



Por Ricardo Sánchez-Serra*

De niño leí la obra “Rob Roy” de Walter Scott que me introdujo en la Escocia del siglo XVII, sus costumbres, el comercio, la vida ganadera. Sus aventuras invitaban a apasionarse con la lectura, eran un gran incentivo, como los libros de Julio Verne y Emilio Salgari.

Después estudiando inglés en el Británico me tocó una profesora escocesa que me tuvo cariño, me llamaba “redhead” y me contaba anécdotas de su nación, los clanes, las gaitas, su vestimenta (el “kilt”). Luego, pude apreciar el filme “Brave Heart” (Corazón Valiente), las hazañas de William Wallace (cruelmente ejecutado por el rey Eduardo I “el sanguinario”), que luchaba contra los déspotas ingleses, que asimismo exigían el “primer Nocte”, o el derecho de un señor inglés a dormir con una novia escocesa en su noche de bodas; o de otro lado el asesinato de la reina católica de Escocia, María Estuardo a manos de su prima Isabel I.

Tales sucesos históricos me hicieron interesarme y simpatizar con la lucha independentista escocesa, cuya identidad es diferente a la inglesa. Escocia fue independiente hasta 1707. Mediante el Acta de Unión con Inglaterra se creó el Reino de Gran Bretaña. Los clanes estaban divididos y a muchos nobles les encantaban las prebendas inglesas.

Escocia ocupa un tercio (78.772 km2) del territorio de Gran Bretaña, más 790 islas. Tiene una población de más de 5 millones de habitantes. Entre sus riquezas más importantes se encuentran el petróleo y el gas del Mar del Norte y destaca por sus servicios financieros y del sector electrónico. Tiene una de las tasas más bajas de desocupación de Europa.

Escocia se encuentra ahora en todas las primeras planas de los diarios del mundo, por la decisión de su gobierno –semiautónomo-, presidido por el primer ministro escocés, Alex Salmond, de convocar a un referéndum sobre la independencia de Escocia. Salmond es el líder del Partido Nacional Escocés (SNP por su sigla en inglés), una unión de partidos independentistas, fundado en 1934, que ganó en mayo de 2011 las elecciones legislativas, logrando la mayoría absoluta y cuya plataforma fue celebrar el ansiado referéndum.

Si bien se debate quién debe convocar la consulta, el Parlamento escocés o el primer ministro británico David Cameron (quien no apoya el secesionismo), la forma de la pregunta y cuándo: el primer ministro británico lo desea en los próximos 18 meses, mientras que Salmond en el año 2014, en una fecha muy significativa: el 700 aniversario de la famosa victoria escocesa de Bannockburn, del 23 y 24 de junio de 1314, en la que 6.500 escoceses derrotaron a 23.000 ingleses. El rey escocés Robert I (el Robert Bruce de “Brave Heart”) había logrado la independencia de su país hasta el siglo XVII.

Lo lógico es que el referéndum debe ser hecho, construido y gestionado en Escocia, como lo señaló Salmond. De acuerdo a las últimas encuestas un 70% de los escoceses quieren más autonomía y sólo más de un tercio la independencia, que aumentará significativamente en el crucial fervor patriótico que rodeará el 2014.

Las presiones escocesas por una autonomía hicieron que en 1998 Londres otorgue cierta soberanía, se restablezca el Parlamento en Edimburgo y devuelvan el mayor símbolo escocés, la Piedra del Destino o de Scone, que se utilizaba en las ceremonias de coronación de los reyes escoceses.

*Periodista. Analista internacional. Miembro de la Prensa Extranjera.


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