martes, 22 de noviembre de 2016

Los refugiados olvidados e ignorados

Publicado en la web de la FEDERACIÓN DE PERIODISTAS DEL PERÚ

http://fpp.org.pe/2016/11/22/los-refugiados-de-los-que-no-se-habla/


EN PERUINFORMA.COM:

 http://peruinforma.com/opinion-2/los-refugiados-olvidados-e-ignorados-por-ricardo-sanchez-serra/


Los refugiados olvidados e ignorados


Ricardo Sánchez Serra

Hay más de 60 millones de refugiados en el mundo. Huyen del hambre y de luchas étnicas y religiosas. Nos apena ver las barcazas que se hunden en el Mediterráneo y que los europeos se resistan a recibir las cuotas sugeridas por la Unión Europea. No olvidemos que muchos países son culpables de la avalancha de refugiados por el intervencionismo en otras naciones.

Pero hay cerca de un millón de refugiados de los que nadie habla y son los judíos que huyeron o fueron expulsados de los países árabes e Irán, a los que el gobierno de Israel les ha instituido una fecha conmemorativa, el 30 de noviembre,  “Día Nacional de la Salida y Expulsión de los judíos de los países árabes e Irán”.



La Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la histórica resolución 181 (1947) crea en el Medio Oriente un estado judío y uno árabe. Los árabes rechazan al Estado de Israel y le declara la guerra, cinco ejércitos lo invaden y fueron derrotados por el novel país.

Este conflicto árabe-israelí produjo miles de refugiados, tanto palestinos como judíos. Estos últimos huyeron por miedo o expulsión de los países árabes y musulmanes. Desde 1948 hasta la actualidad salieron 250 mil de Marruecos, 140 mil de Argelia, 140 mil de Iraq, 50 mil de Túnez y 35 mil de Libia. Asimismo, 20 mil de Siria, 75 mil de Egipto y 120 mil de Irán. En Marruecos viven unos 3.500 judíos y en Irán unos 9 mil. Según el analista israelí Eli Cohen “Argelia, Túnez y Marruecos fueron los únicos países que no ordenaron la confiscación de sus bienes o alguna sanción económica”.

Estos desplazamientos forzados de la población judía son ignorados en las Naciones Unidas y en los foros internacionales. Se trata de comunidades que en la mayoría de los casos tenían viviendo ahí más de dos mil años. Recordemos las invasiones de los asirios y babilonios (más de 700 años a. de C.) que causaron la dispersión de los judíos por el norte de África y, en otros caso, que fueron llevados como esclavos a Nínive, luego liberados por Ciro II el Grande. Y eran comunidades que existieron mil años antes del surgimiento del Islam.

Otras comunidades judías fueron rescatadas heroicamente mediante operaciones militares de Israel como “Esdras y Nehemías”, “Alfombra Mágica”, “Yajín”, “Moisés” y “Josué”.



Es importante mencionar que en Israel viven un millón de árabes.

El parlamentario israelí Shimon Ohayon, “cuya familia huyó de Marruecos en 1956, pidió a la Liga Árabe "asumir su gran responsabilidad en la expulsión de casi un millón de judíos de tierras en las que habían vivido durante milenios". Detalló que "en 1947, el Comité Político de la Liga Árabe redactó una ley que... pidió el congelamiento de las cuentas bancarias de los judíos, su reclusión y la confiscación de sus activos. Otras medidas discriminatorias fueron tomadas por las naciones árabes, quienes en reuniones posteriores pidieron la expulsión de los judíos de los estados miembros de la Liga Árabe".

Más de 600 mil de los refugiados judíos fueron a Israel, el resto a otras partes del mundo. El Estado judío los absorbió y les otorgó la ciudadanía.

Con respecto a los refugiados palestinos, 172 resoluciones de la ONU los amparaban e incluso recibieron miles de millones de dólares. La Resolución 242 de la Asamblea General de la ONU apoyaba a todos los refugiados, pero los judíos fueron ignorados.

A diferencia de Israel que integró a los judíos provenientes de los países árabes, estos –salvo Jordania- no absorbieron a los palestinos, es decir, les negaron la ciudadanía por lo que no podían participar en la vida política.  Los mantuvieron en campamentos de refugiados para mantenerlos como arma política contra Israel.

Las reclamaciones de los judíos tienen base moral y legal. Por lo tanto son legítimas. Moral por todo lo que sufrieron: desarraigo, persecuciones, expolio de sus propiedades y cuentas bancarias, que conllevaron pérdidas económicas y sociales. Y legal, entre otras, la Resolución 242 de la ONU, la Conferencia de Madrid. También, la Convención sobre el Estatuto de Refugiado: “la definición internacional de refugiado se aplica claramente a los judíos que tenían "un temor bien fundado de ser perseguidos por motivos de raza, religión..."



Cabe destacar el pronunciamiento en 1967 del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), que determinó que “los judíos que huyen de países árabes eran refugiados que cayeron dentro del mandato del ACNUR. "

La Cámara de Representantes de Estados Unidos en su Resolución H 185 señalaba:  “los refugiados judíos deben ser reconocidos como refugiados por la Convención de las Naciones Unidas, y por lo tanto debe crearse un fondo internacional para compensar a los refugiados judíos y palestinos por la pérdida de sus bienes”.


Merecen compensación por ello, igualmente, para una solución definitiva del problema árabe-israelí. Hoy, los que sobreviven y sus descendientes representan la mitad de la población judía que reside en Israel, y su gobierno debe incluirlo en sus negociaciones para la paz en el Medio Oriente.