jueves, 27 de octubre de 2016

El Medio Oriente y el norte de África

Publicado en la web de la FEDERACIÓN DE PERIODISTAS DEL PERÚ

http://fpp.org.pe/2016/10/27/el-medio-oriente-y-el-norte-de-africa/


El Medio Oriente y el norte de África


Ricardo Sánchez Serra

Escribí en días pasados el artículo "La Unesco, el Muro de los Lamentos y los judíos" y no pensé que me llamarían algunos amigos de ascendencia palestina para solicitarme algunas aclaraciones, y que comparto públicamente:

En primer lugar, nadie podrá negar que el Muro de las Lamentaciones es judío, ninguna resolución de cualquier organismo, como el de la Unesco, lo puede decretar manu militari. Y como señalé, tampoco se podrá negar que la Muralla China es China y Machu Picchu es de Perú. Si mañana a alguien se le ocurriera mencionar que La Meca no es musulmana, también el suscrito saldría al frente para defender el sitio más sagrado de la religión islámica.

En segundo lugar, para Israel, Jerusalem es la capital única e indivisible; para los palestinos Jerusalem Oriental es su capital. Para las tres grandes religiones, el cristianismo, la musulmana y la judía es el centro de su oración.

En tercer lugar, Israel tiene derecho a la existencia, como Palestina tiene derecho a ser un Estado, de acuerdo al derecho internacional. En 1948 las Naciones Unidas resolvieron la creación de un Estado judío y uno árabe, pero lamentablemente, cinco ejércitos árabes invadieron Israel, que los derrotó y se pospuso la creación del Estado árabe o Palestina, que hoy ya es país observador de las Naciones Unidas. Pero Palestina debe resolver sus problemas internos, la Autoridad Nacional Palestina tiene buenas intenciones para gobernar y conversar con Israel, pero tiene una espada de Damocles: Hamas, que no reconoce a Israel y se ha empeñado en boicotear las negociaciones y tiene a un millón y medio de palestinos como rehenes en Gaza.

Árabes y judíos son hermanos, tienen el mismo padre: Abraham. Así que deben ponerse de acuerdo para convivir. Jamás podría escribir en contra de los árabes como pueblo, así como con algún otro pueblo del mundo.



Como periodista independiente, puedo elogiar o criticar determinadas posturas de sus gobiernos. Es así, como puede leerse en mis artículos, la defensa de los pueblos armenios y kurdos contra la opresión de los gobiernos turcos. O, asimismo, la defensa de los derechos del pueblo saharaui contra el invasor marroquí y en este caso lamentable, una nación árabe contra otra nación árabe.

Aquí también debo hacer un paréntesis, la República Árabe Saharaui Democrática se solidarizó con los derechos palestinos y apoyó a los palestinos, sin embargo, los palestinos no fueron recíprocos y no son solidarios con los saharauis. ¿Qué extraños e infraternos, no? En este ítem, hay que destacar la solidaridad de Argelia con los saharauis.

Y he escrito mucho sobre Argelia, cómo se forjó como nación y cómo derrotó heroicamente a los colonizadores franceses para lograr su independencia, muriendo en esa guerra un millón y medio de mártires.

Sí tengo que condenar la agresión marroquí a los saharauis, así como la invasión de Yemén por parte de una coalición árabe liderada por Arabia Saudita. Abogo por la destrucción del grupo terrorista ISIS y que Siria vuelva a la paz en democracia. Iguales deseos albergo sobre Libia e Irak y que las naciones intervencionistas de fuera de la región dejen gobernar por sí solos a los países árabes.

La desestabilización que han causado en esa región ha provocado que existan millones de refugiados que huyen de sus tierras para salvar sus vidas. Los que provocaron este desastre, como las naciones de la Unión Europea y Estados Unidos pretenden ahora lavarse las manos con los refugiados, que ellos mismos originaron. Así no es. La UE debe obligar a sus estados a recibir una cuota de refugiados y aliviar sus vidas. Igual, Estados Unidos.

Así que esos murmullos que señalan que soy antiárabe, que se lo crean los ingenuos.

@sanchezserra