domingo, 8 de agosto de 2010

Presidente Santos recibe un país que goza de buena salud gracias al mandatario Uribe

EL LATIGO DEL RUFUS
Publicado en el diario LA RAZON, de Lima¨Perú, el 8 de agosto de 2010


Ex jefe de Estado impulsó exitosa política de seguridad, inclusión social y apertura de inversiones

Presidente Santos recibe un país que goza de buena salud gracias al mandatario Uribe



Ricardo Sánchez-Serra (*)
Me habría gustado más titular esta columna como “Hasta luego, presidente Uribe”, pero ello significaría personalizarla en un hombre que fue de lejos el mejor presidente que ha tenido Colombia, un país que desde su elección en el 2002 ha comenzado a conocer la paz y estabilidad económica y democrática, gracias a su política de seguridad democrática, inclusión social y apertura a las inversiones. Colombia, gracias al presidente Uribe, goza hoy de buena salud.

En ocho años, el accionar de los terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue casi deshecho. Además, de casi 20 mil hombres, perdieron 12 mil. Nadie podrá dudar que los garrotazos más decisivos contra las FARC se produjeron en este periodo. Igualmente sucedió con los integrantes del terrorista Ejército de Liberación Nacional (ELN), del que solo quedan 1.500. Entre otras cifras destacables, se desmovilizaron 22.500 hombres, además de los 32 mil elementos de las autodefensas ilegales.
En la lucha contra el narcotráfico se redujo el área sembrada de cultivos ilícitos de 102 mil hectáreas en el 2002 a 68 mil en el 2009. De acuerdo con cifras del Ministerio de Defensa de Colombia, se incautó más de 1.300 toneladas de cocaína, con lo que los narcotraficantes dejaron de recibir unos 42 mil millones de dólares.

Se redujeron, asimismo, los homicidios en más del 50 por ciento, se redujo 92% los casos totales de secuestros. Se logró grandes avances en la protección de poblaciones vulnerables, como periodistas y sindicalistas. Asimismo, se protegió con las Fuerzas Armadas y policiales a la totalidad de municipios del país, situación que no ocurría en el 2002. Disminuyó el 92% de los ataques contra torres de energía, oleoductos y vías.

Tomando en cuenta el tamaño de la economía, el Ministerio de Hacienda informó que Colombia era en el 2002 el séptimo país en América Latina, hoy es el cuarto, el ingreso por habitante se multiplicó por 2,3 veces, hoy el país tiene la inflación más baja en 55 años (2%) y logró sortear la peor crisis económica y financiera de los últimos 80 años. Solo en julio la inflación llegó a –0,04%.

Colombia mejoró su imagen ante el mundo, a pesar de que su lucha antiterrorista movilizó a los conocidos “lobbies” caviares con la intención de desprestigiarla. Uribe desarrolló una diplomacia eficaz logrando acercarse a Perú, Brasil, México, Chile y Centroamérica, además de lograr varios tratados de libre comercio. A pesar de que Bogotá extendió su mano, queda pendiente la mejora de las relaciones con Ecuador y Venezuela, los países socialistas del siglo XXI que protegían a los terroristas de las FARC.

El canciller Jaime Bermúdez informó que con Ecuador acordaron “una hoja de ruta que incluye compromisos como no realizar unilateralmente operaciones militares, la no tolerancia a grupos armados irregulares, la designación de encargados de negocios y la instalación de tres mesas de trabajo: seguridad y control de la criminalidad, desarrollo fronterizo y temas sensibles”.

La propuesta del presidente Alan García de firmar un acuerdo de no agresión cobra más vigencia ahora que nunca, debido a que el mandatario venezolano es capaz de hacer cualquier locura, luego de que el mundo sabe ahora de su apoyo a los terroristas también en su propio territorio. Ojalá el nuevo presidente Juan Manuel Santos rescate dicha iniciativa no solo por el bien de su país, sino también por el de Sudamérica.

Uribe se va del Gobierno con honor y gloria. La imposibilidad de una segunda reelección apenó a Colombia y los países amigos, pero lo enaltece porque se respetó el estado de derecho y las reglas democráticas. Su sucesor tiene la gran tarea de afianzar los logros y destruir todo vestigio de terrorismo. Uribe seguro se dará un merecido descanso para volver a seguir engrandeciendo su país en el 2014. Como dijeron los argentinos de Alan García en 1987, ¡yo quiero tener un presidente como Uribe! ¡Hasta luego, presidente Uribe! ¡Suerte, presidente Santos!

(*) Periodista. Miembro de la Asociación de la Prensa Extranjera.

Email: sanchez-serra9416@hotmail.com
Blog: http://rsanchezserra.blogspot.com/