viernes, 17 de julio de 2009

Discriminación monstruosa contra prestigioso embajador

Publicado en el diario La Razón, de Lima-Perú, el 17 de julio de 2009

El Látigo del Rufus


Ricardo Sánchez-Serra*

Se ha denunciado públicamente y en el Congreso, la discriminación contra un prestigioso embajador, Pablo Portugal, subsecretario de Planeamiento de la Cancillería, a quien le tocaba salir al exterior para desempeñar una función diplomática.
¿Qué hizo Portugal para ser discriminado? Estar perdiendo la visión, pero lo peor de todo es que la Cancillería se está basando en una “leguleyada” para justificar la segregación. Ella señala que los embajadores pueden permanecer en Lima un mínimo de tres años pero no se fijan plazos máximos (Portugal lleva más de cinco). Además, Torre Tagle explicó que la potestad de nombrar a embajadores en el exterior es del Presidente de la República. Sí, pero lo que no dicen es que no lo ha propuesto a Alan García.

Esas verdades a medias, estimado Joselo, te desprestigian. ¿Qué es peor? Pasar como mentiroso, o ser señalado como insensible, discriminador, sectario, violador del derecho de igualdad, atentando incluso contra la Constitución. ¿Por qué ganarte estos epítetos gratuitamente, si basta ser sensato y justo?

El embajador Portugal no nació ayer. Tiene una excelente foja como diplomático. Ha sido el número 3 en la Cancillería: Subsecretario de Política Exterior, de América, acreditado ante la mayoría de los países limítrofes y ante la ONU, OEA y ALADI. Esto lo menciono para que lo sepan los lectores y para también, sin duda, refrescar la memoria de la gente de la Cancillería.

Me extraña, por eso, que por tener una discapacidad una persona sea discriminada y eso desprestigia a nuestra Cancillería, porque viola la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y es una afrenta al sentido común. Esos instrumentos han sido firmados por la Cancillería. ¿Se refrendaron con convicción o eran para la foto? ¿Dónde queda la autoridad moral, si en la propia casa se cuecen habas?

Si José García Belaúnde, el vicecanciller Néstor Popolizio, o el embajador ante la ONU, Gonzalo Gutiérrez comienzan a perder o perdieran la vista, ¿deberían acaso perder sus cargos o ser discriminados?

“No hagas a otro lo que no quieras que hagan contigo”, está en el Talmud. La regla de oro de Jesús: “así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes”. Y en el hinduismo: “No debemos comportarnos hacia otros en una forma que nos resulte desagradable. Ésta es la esencia de la moralidad”.

Dicen que “todos tenemos un esqueleto oculto en el armario”, esperemos que la discriminación no sea ese esqueleto de Joselo.

*Periodista. Miembro de la Asociación de Prensa Extranjera

Email: sanchez-serra9416@hotmail.com Blog: http://rsanchezserra.blogspot.com/