miércoles, 24 de agosto de 2016

Un record inolvidable

Publicado en el diario LA RAZÓN, de Lima-Perú, el 24 de agosto de 2016

http://larazon.pe/opinion/79393-un-record-inolvidable.html/

Un récord inolvidable


Ricardo Sánchez Serra

Como nadie es profeta en su tierra, es importante mencionar los logros de los propios peruanos que triunfan en sus profesiones. Si no lo hacemos nosotros, que tenemos la oportunidad de difundirlo ¿quién lo podrá hacer? Además lo elogios siempre tienen que ser cuando el protagonista está vivo, para que él mismo disfrute de los merecidos halagos.
Hace 30 años el destacado periodista radial Raúl Paredes batió el récord mundial de permanencia en el micrófono: 110 horas y 20 minutos de locución (del lunes 25 al sábado 30 de agosto de 1986). El récord fue certificado por notario público. Fue en radio Aeroestereo de Arequipa y tal acontecimiento épico se denominó “El Reto”.


El entonces muchachito, conocido como el Hombre Elástico, quería hacer algo en su vida y dar ejemplo a los demás jóvenes. Quería romper el récord que ostentaba un periodista colombiano, que era de 108 horas y él se decía: “Si quieres lograr algo simplemente hazlo, sin temor, ya en el camino irás encontrando la fuerza que te falte y llegarás más lejos de lo que te imaginas”.
Al principio los oyentes pensaban que Paredes era un loquito, pero a la par que pasaban las horas, la gente comenzó a tomar conciencia que lo que quería hacer era cierto.
Al segundo día comenzó a dolerle los hombros, la voz se resquebrajaba; posteriormente pensó en abandonar el reto, pero comenzó a llegar gente entre tanto, se aglomeraban alrededor de la radio, le tocaban el claxon. Le comenzaron a dar fuerzas y él pensó que tenía que seguir adelante y no podía defraudarlos.
No podía comer sustancias sólidas, todo era batido. Dos o tres médicos se turnaban para asistirlo. Igualmente los notarios se relevaban. Podía “descansar” (ir al baño o bañarse cada doce horas) unos diez minutos de acuerdo al reglamento.
Cuando estaba casi abatido, llegaron varios niños de colegios a verlo y eso lo motivó a seguir. Cuando el notario le dijo que ya había sobrepasado el récord del colombiano y que lo que continuaría sería su propio récord, seguía hablando sin parar. Su reloj biológico ya estaba alterado. El sábado 30 de ese memorable agosto los ejecutivos de la radio se lo llevaron a la clínica. Él quería continuar, pero su salud peligraba. Ya había cumplido la hazaña.

Nos enseñó en la vida que la perseverancia es una virtud, una fortaleza para lograr lo que te propongas. ¡Gracias Raúl por tu enseñanza!

Twitter: @sanchezserra