miércoles, 9 de diciembre de 2015

Finlandia, la educación y el sauna

Publicado en LA RAZÓN, de Lima-Perú, el 9 de diciembre de 2015

http://larazon.pe/opinion/51759-finlandia-la-educacion-y-el-sauna.html/

Finlandia, la educación y el sauna


Ricardo Sánchez Serra*

Finlandia celebró el 98 aniversario de su independencia. El solo mencionar su nombre nos recuerda que es sinónimo de educación, desarrollo y sociedad de bienestar.

Ganador en numerosas ocasiones del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Prueba PISA, para nadie es un secreto la calidad de la educación e igualdad de acceso, convertida en eje de su desarrollo

Si bien hoy Finlandia destina el 12% de su presupuesto para Educación (ojo que no siempre fue así), lo que destaca es la calidad, que se traduce en la preparación óptima del profesorado, que para determinados cursos debe exhibir una maestría. Según un informe de The Guardian “las maestrías de cinco años para los profesores de educación primaria no se discuten”.



Según los catedráticos Sirpa Hannele Kokko y Anu Särkijärvi-Martínez de la Universidad de Helsinki, “en Finlandia los docentes deben pasar por un proceso de investigación muy fuerte, incluso desde el pregrado. Para que  ellos puedan convertirse en docentes de primaria y secundaria es necesario que obtengan como mínimo el título de maestría, y si desean ser docentes universitarios deben contar con un título doctoral”. 

Solo el 20% de los postulantes ingresan a ser maestros, una profesión vista con mucho prestigio en la sociedad.

La revolución educativa empezó en la década de los años ´70, con resultados muy exitosos. Se demoró prácticamente una generación.

Los profesores deben tener empatía con sus alumnos. El estudio “Primeros Pasos” de las universidades de Finlandia Oriental, de Jyväskylä y Turku, mencionados por El Espectador reveló “que los maestros empáticos mejoran la motivación y las habilidades académicas de los niños, como la lectura, la escritura y las habilidades aritméticas”.

Son seis años que en la mayoría de los cursos están juntos. No dejan que ninguno se atrase. El niño juega aprendiendo y recién a los siete años empieza a leer. Es tanta su concentración en el juego, que los ayuda a interactuar y a aprender “sin querer” diversos cursos como matemática, geometría, entre otros.

Recuerdo que entrevisté al especialista León Trahtemberg y me señaló que las tareas son antipedagógicas. En Finlandia solo hay tres horas de tareas a la semana.

Es costumbre que los padres vayan con sus hijos los fines de semana a las bibliotecas y museos, en los que dictan talleres didácticos. El Estado, asimismo, ayuda a que los padres tengan facilidades laborales para que estén con sus hijos.

De otro lado, los finlandeses son sumamente puntuales, planificadores, honestos, amables, educados y directos. El “deporte” nacional es el sauna, una costumbre que tiene miles de años. Es como un santuario en la casa. Son cinco millones de habitantes y hay más de tres millones de saunas. "La sauna es para la mente. Realmente ayuda a calmarse en una sociedad moderna donde nunca se está tranquilo", anota un informe de BBC.

*Analista internacional. Twitter: @sanchezserra