martes, 9 de abril de 2013

Apoyar al pueblo saharaui es una obligación moral y de defensa del derecho



Por Ricardo Sánchez-Serra

Naciones Unidas tiene una papa caliente que resolver urgentemente: la explosiva situación en el Sáhara Occidental y que pone en vilo la paz mundial.

El tema del territorio del Sáhara Occidental, invadido por Marruecos, si bien es un problema antiguo –data de 1975- cada vez toma más vigencia, a pesar de la desidia de algunos miembros de la ONU, en especial del Consejo de Seguridad.

Acontecimientos de última hora hacían que el sufrimiento de la población saharaui se agrave por la continua violación a los derechos humanos por parte de Marruecos. Una muestra más que las potencias ven solo intereses y cuidan sus zonas de influencias.

Si algo aconteciera en Arabia Saudita, la luz roja se enciende y los países occidentales se ponen en pie de guerra ¿por la población saudita? No hay que ser ingenuos. ¡Por el petróleo! En el Tibet los monjes se queman como bonzos, China cierra fronteras y el mundo hace de la vista gorda.

Y como decía Hach Ahmed, ministro saharaui para América Latina, en el Sáhara Occidental solo hay dromedarios, por eso no hay interés.

En esta región se encuentra el banco pesquero más rico del mundo, así como las reservas de fosfato más grandes del orbe, más la lucrativa venta de arena y que son expoliadas impunemente por Marruecos. Si bien es un avance que muchos países del mundo hagan convenios con Rabat, pero sin que se considere los recursos naturales del Sáhara Occidental, la explotación sigue a ritmo acelerado y sin que ello beneficie a la población saharaui, por más que diga lo contrario el feudal rey marroquí Mohamed VI en costosos avisos en diversos medios de difusión.

Rusia, miembro del Consejo de Seguridad, ya llegó a un acuerdo con Marruecos y sus buques factoría están ya arrasando en las aguas saharauis. Hay que recordar la funesta presencia de esos buques, soviéticos y polacos, en la década de los ´70 en el mar peruano y que motivaron la peor crisis pesquera, de la que recién se está recomponiendo.

Ningún país del mundo reconoce la invasión marroquí al Sáhara Occidental; ni sus propios aliados Francia y Estados Unidos (sus grandes vendedores de armas) lo hacen, quienes a pesar que apoyan al régimen por razones geopolíticas, ya están comenzando a variar su posición, asimismo, por la situación grave de los derechos humanos en la zona. A pesar que la otrora Secretario de Estado de EEUU, Hillary Clinton, era firme aliada de Marruecos, no pudo contener la decisión del Congreso norteamericano de prohibir la ayuda militar hasta que no mejoren los derechos humanos de los saharauis.

Ahora hay un nuevo Secretario de Estado, John Kerry, que siendo senador y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, se mostró  favorable al reconocimiento de los derechos del pueblo saharaui. Además, es muy cercano al Centro Kennedy, quien ha denunciado la violación de los derechos humanos de los saharauis por parte de Marruecos, luego de su visita a los territorios ocupados. Si bien Kerry tiene su postura personal, se espera que pueda cambiar la política de Estado de su país, que debe estar acorde con el Derecho Internacional.
                                            John Kerry

Igual sucede con otro “aliado”, Francia, que a pesar de ser la nación “creadora” de los derechos humanos, veta inconcebiblemente –como miembro del Consejo de Seguridad- todo intento de las Naciones Unidas de otorgar facultades a la misión ONU en el Sáhara Occidental (Minurso) de velar por los derechos humanos. Al respecto, el entonces mandatario Nicolás Sarkozy era un repulsivo cófrade de los marroquíes y que apoyaba sin condiciones la propuesta de autonomía. Ahora hay un nuevo presidente, Francois Hollande (su primer ministro, Jean-Marc Ayrault, simpatiza con las tesis del independentismo saharaui, del Frente Polisario, único representante del pueblo saharaui reconocido por la ONU), quien señala que su país apoya la solución en el marco de la ONU. ¿Podrá Hollandé, como primer paso, cambiar el establishment político francés y apoyar la defensa de los derechos humanos del pueblo saharaui? Por ahora no se le está pidiendo más: que no vete los derechos humanos, como lo ha hecho o amenazado con hacerlo, vergonzosamente, en anteriores reuniones del Consejo de Seguridad.
                                                Hollande
                                              Jean-Marc Ayrault

La diplomacia marroquí está nerviosa, no se siente segura y desconfía de Francia, tanto es así que ha enviado a su canciller a Latinoamérica, Youssef Amrani, específicamente a Argentina, miembro del Consejo de Seguridad, para buscar apoyo a su tesis de autonomía y para no otorgarle facultades de derechos humanos a la misión ONU en el Sáhara Occidental.

¿Qué esperar de España? Mejor ni hablar. Traicionó a los saharauis y entregó ilegalmente su territorio a Marruecos, contra las resoluciones de la ONU que exigían –como se trataba de un territorio no autónomo en proceso de descolonización- la autodeterminación del pueblo saharaui. Su papel es deshonroso y no da muestras de arrepentimiento, además que se deja chantajear por Marruecos en los asuntos de Ceuta y Melilla.

El Consejo de Seguridad de la ONU está por reunirse para contemplar el tema del Sáhara Occidental. El enviado especial del Secretario General de la ONU, el embajador norteamericano Christopher Ross, fue vetado por Marruecos -por su presunta parcialidad-, sin embargo fue respaldado por la ONU, Estados Unidos y otros países amigos del Sáhara Occidental (incluyendo a regañadientes a España). Ante tan abrumador apoyo a la gestión de Ross, Rabat tuvo que dar marcha atrás.
                                        Christopher Ross (al centro)

Ross ha declarado que el statu quo no debe continuar, es decir, la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, y que aquél, está ahora amenazado por el auge de elementos criminales, terroristas y extremistas de la región del Sahel" y advirtió que si se mantiene en esta "nueva situación" en el Sáhara, "podría estallar de nuevo una violencia y unas hostilidades que serían trágicas para el pueblo del Sáhara Occidental y para el Norte de África en general". 

El propio Secretario General, Ban Ki-moon, acaba de señalar que el conflicto de Malí podría extenderse al territorio del Sáhara Occidental y añadió que el Frente Polisario ha alertado a la ONU de la posibilidad de ´filtraciones terroristas´. “Durante las reuniones con la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso), los comandantes del Frente Polisario no han descartado infiltraciones terroristas”, mencionó Ki-moon en un comunicado.

“Las posibles infiltraciones armadas, las lagunas en la coordinación de la seguridad regional y la escasez de recursos para que los controles fronterizos sean eficaces ponen en peligro a los observadores militares”, agrega.

“Teniendo en cuenta los constantes informes sobre violaciones de Derechos Humanos, cada vez es más urgente y necesario el establecimiento de una supervisión independiente, imparcial, completa y sostenida de la situación de los Derechos Humanos tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos”, añade.

Recién la ONU está reaccionando, gracias al Secretario General y a su enviado especial, son los países los que los maniatan por infames intereses (venta de armas, negocios), cuando toda nación debe respaldar valores, las fronteras, el estado de derecho, el Derecho Internacional, el fallo de la Corte de La Haya.

¿Cuál es el derecho de Marruecos en el Sáhara Occidental? Ninguno. Pretende perennizar la ocupación de facto y que la comunidad internacional la reconozca.

¿Cuáles son los derechos que pueden exhibir los saharauis? Todos. Son los pobladores nativos del territorio del Sáhara Occidental. El Derecho Internacional los ampara, así como las múltiples resoluciones del Comité de Descolonización, de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de la ONU. Y entre los argumentos jurídicos: la histórica consulta al Tribunal de Justicia de La Haya, del 16 de octubre de 1975, que favorece plenamente al pueblo saharaui y que sentencia por unanimidad: “la conclusión del Tribunal es que los materiales e información presentados a él no establecen ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y el reino de Marruecos o la entidad mauritana.  
     
Por tanto, el Tribunal concluye que no ha encontrado vínculos jurídicos de tal naturaleza que puedan afectar a la aplicación de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General a la descolonización del Sáhara Occidental y, en particular, al principio de autodeterminación a través de la libre y genuina expresión de la voluntad del pueblo del territorio”.

Por ello, los que defienden la posición marroquí, son aquellas personas o países que lo hacen por un supino desconocimiento –por decir lo menos- o por prebendas, sobornos y viajes: la compra de conciencia en su máximo esplendor. No entiendo otra explicación.


*Periodista. Miembro de la Prensa Extranjera. Analista internacional.


Email: sanchez-serra9416@hotmail.com

Twitter: @sanchezserra

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